En el retail de alimentos, cada producto que termina en la basura representa algo más que desperdicio: significa dinero invertido en mercancía, almacenamiento, transporte y exhibición que difícilmente se recuperará.
Por eso, los supermercados y las cadenas de distribución tienen un incentivo comercial para encontrar nuevas formas de vender los productos que se acercan al final de su vida útil.
Una de las estrategias consiste en aplicar descuentos progresivos a alimentos que todavía son aptos para el consumo, pero que necesitan salir del inventario antes de una fecha determinada.
Del descuento de última hora a una estrategia comercial
Tradicionalmente, muchas tiendas colocaban etiquetas de descuento cuando un producto estaba a punto de vencer. Sin embargo, una gestión más eficiente comienza mucho antes.
Con información sobre la demanda, las fechas de caducidad y la rotación por establecimiento, los retailers pueden identificar mercancía que corre el riesgo de quedarse sin vender y ajustar su precio con anticipación.
Esto permite recuperar parte del costo del producto y ofrecer alternativas más económicas a los consumidores.
El reto consiste en encontrar el momento adecuado para aplicar el descuento. Si llega demasiado tarde, la tienda puede terminar perdiendo toda la inversión. Si llega demasiado pronto, reduce innecesariamente el margen de ganancia.
El inventario también tiene fecha de vencimiento
La estrategia requiere coordinación entre compras, logística, almacén y piso de venta. Un supermercado puede tener suficientes productos en sus bodegas, pero si no conoce su antigüedad o la velocidad con la que se venden, corre el riesgo de acumular mercancía que terminará fuera de circulación.
Por ello, la rotación de inventarios y el seguimiento de fechas son variables fundamentales para la rentabilidad.
Además, los descuentos deben aplicarse de acuerdo con las normas sanitarias correspondientes. Reducir el precio no convierte en seguro un alimento que ya no es apto para el consumo.
La oportunidad de las plataformas especializadas
También existen modelos comerciales que conectan establecimientos con consumidores interesados en comprar excedentes de alimentos a precios reducidos. Algunas plataformas permiten ofrecer paquetes de productos que, de otra manera, podrían desperdiciarse.
Para los comercios, estas alternativas pueden ayudar a recuperar ingresos y atraer nuevos compradores. Para los consumidores, representan una oportunidad de ahorrar, aunque la disponibilidad y las condiciones varían según el establecimiento.
No obstante, el modelo necesita una operación cuidadosa: la preparación de pedidos, la conservación de los alimentos y la logística pueden reducir el beneficio económico si no se administran correctamente.
Menos desperdicio, mejores decisiones comerciales
La gestión de alimentos próximos a caducar revela una parte poco visible del negocio minorista: la rentabilidad también depende de saber qué hacer con los productos que no se venden a tiempo.
El descuento inteligente, la planeación de compras y la redistribución de excedentes pueden ayudar a disminuir pérdidas, siempre que exista información confiable y una ejecución adecuada.
Para el retail, la pregunta ya no es solamente cuánto vender, sino cuánto valor puede recuperar antes de que una mercancía deje de ser comercializable.
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